Adolescentes

La adolescencia es una etapa difícil. Es un momento de transición entre la niñez y la edad adulta, durante el cual el adolescente ha de encontrar su propia identidad y adquirir autonomía, para ello han de empezar a separarse de los padres, en este momento los adolescentes viven un conflicto interno entre la dependencia que aún tienen de sus padres y el deseo y la necesidad de independencia. Esta lucha interna se suele expresar mediante peleas y conflictos con los padres.

La convivencia suele ser difícil, pues cuestiones que antes no eran un problema ahora sí lo son (uso del ordenador, hora de llegada a casa…) y pueden ser origen de enfrentamientos. 

Este cambio suele desconcertar a los padres, quienes no saben como afrontar los conflictos permanentes con sus hijos. Las estrategias que antes utilizaban ya nos les funcionan y deben adaptarse al nuevo momento evolutivo.

¿Qué problemas tratamos en consulta?

Comunicación padres e hijos: en esta etapa parece que padres e hijos hablen idiomas distintos lo que lleva a discusiones constantes. Es importante comunicarnos adecuadamente para poder evitar los conflictos.

Trastornos alimentarios: En la adolescencia es cuando suelen tener inicio los problemas de conducta alimentaria, ya que empiezan los cambios corporales, empiezan a interesarse por la moda y las modelos, quieren gustar a un chico… Los trastornos de conducta alimentaria pueden ser diversos: disminuyen la cantidad de comida (anorexia), utilizan el vómito u otras medidas para compensar un atracón (bulimia)…

Problemas de ansiedad: Los adolescentes con niveles altos de ansiedad, suelen mostrarse inseguros, perfeccionistas, con gran necesidad de recibir la aprobación de los demás para que les aseguren la calidad de lo que hacen. Confían poco en sí mismos, les da miedo cualquier situación y requieren la constante presencia del adulto para enfrentarse a sus temores.

Estrés: Algunos jóvenes saben encajar bien la llegada del estrés y se sobreponen con facilidad; otros se sienten incapaces de superar estas situaciones, manifestando una serie de conductas desproporcionadas. ¿Qué situaciones pueden ser altamente estresantes? Terminación brusca de un noviazgo, dificultades de integración escolar, aislamiento social, falta de amigos, problemas de relación con los padres. ¿Qué síntomas podemos observar en el adolescente? cansancio, dolores de cabeza, comer, beber o fumar en exceso, actitud depresiva, tristeza, llanto y desesperanza, nerviosismo, inquietud y ánimo preocupado, dificultad para concentrarse, brotes de mal genio (rabietas), repentinas fugas del hogar, retraimiento social.

Depresión: es muy común el estado de ánimo deprimido en el adolescente. Son demasiados cambios para tan poco tiempo, y muchos jóvenes reaccionan con aislamiento, actividades reducidas al mínimo y accesos de pesimismo, como defensa ante una situación cambiante, que no entienden. Una señal de alarma, a tener en cuenta por los padres y educadores, es el cambio de comportamiento repentino, en el chico o la chica. En ocasiones, una depresión puede ocultarse tras el consumo de alcohol o drogas.

Autoestima: Es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida. La importancia de la autoestima radica en que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y nos motiva para seguir nuestros objetivos. Es durante la adolescencia cuando el individuo comienza a forjarse una identidad y comienza a conocer sus posibilidades como individuo, por eso es tan importante trabajar durante esta etapa la autoestima.

Acoso escolar: Entendida como una forma de violencia, que se mantiene en el tiempo, que parte de un escolar o grupo, contra otro escolar. Hay diferentes tipos de agresión: puede ser verbal (burlas, insultos…), física(golpes, empujones…)  o psicológica (intimidación, amenaza…). El estudiante que sufre acoso escolar mostrará negatividad a ir al instituto, no cuenta nada de lo que hace con los compañeros de clase, cambios de humor, disminuyen las notas, problemas para conciliar el sueño, está irritable, nervioso, tiene problemas de concentración, baja autestima.

Adicciones: Hay diferentes tipos de adicciones: adicción a la tecnología (uso del móvil, Tablet, ordenador, consola), adicción a sustancias (tabaco, alcohol, drogas).