Psicología

Estrés postvacacional

En estos momentos muchas personas ya empiezan a incorporarse a sus puestos de trabajo dejando atrás los días de relax, de tumbarse en la playa, de recorrer otras ciudades, de conocer otras culturas, en fin, de disfrutar de nuestras vacaciones.

Ahora toca volver a nuestras obligaciones, bien sea trabajar o estudiar, es decir, hemos de pasar por el período de adaptación entre las vacaciones y nuestra rutina del día a dí­a. La mayoría de las personas pasamos por este proceso de una manera normal, pero hay personas a las que se les hace un mundo volver a la rutina. ¿Qué sucede si fallamos en esta adaptación? Cuando fallamos en esta adaptación aparece un cuadro de estrés conocido como estrés postvacacional.

Los síntomas que puedes notar son:

  • Sí­ntomas físicos: cansancio, falta de sueño, tensión muscular, falta de apetito, disminución en tu concentración.
  • Síntomas cognitivos: puedes estar más irritable, estar triste, nervioso, mostrar falta de interés.

¿Por qué aparece?

El estrés postvacacional no aparece de la nada, hay algunos factores que facilitan que ocurra, como:

  • Trabajo poco estimulante: si no te encuentras a gusto en tu trabajo, es más fácil que la vuelta sea más dura.
  • Problemas de acoso laboral (mobbing): si sufres acoso laboral, el tener que volver a enfrentarte a tus acosadores te generará ansiedad.
  • Malas rutinas durante las vacaciones: en vacaciones nuestras rutinas se ven alteradas, comemos a deshoras, nos acostamos más tarde, nos despertamos más tarde.s importante que visualices que las vacaciones se acaban y que la rutina ha de volver.

¿Qué puedes hacer?

Algunas sugerencias y pautas que te pueden ayudar a superar o prevenir esta adaptación al día a dí­a y en especial el regreso al trabajo después de unas vacaciones son:

  • No dejes tareas laborales para la vuelta: a medida que se acercan las vacaciones tendemos a ir dejando las cosas para la vuelta, en cambio, es recomendable trabajar a tope hasta el último dí­a, así­ a la vuelta empiezas de cero y no con trabajo acumulado.
  • No alargues las vacaciones hasta el día anterior de empezar a trabajar. Es recomendable que la adaptación a la rutina sea más paulatina.
  • Mantén horarios regulares para el sueño y las comidas.
  • Practica alguna actividad de ocio compatible con el trabajo para que no sea tan brusco el cambio y tomarse tiempo para arrancar y volver a coger el ritmo que se tenía antes de vacaciones.
  • No adelantes con pensamientos negativos lo que pensamos que nos vamos a encontrar al regreso al trabajo.
  • Ten una actitud tolerante con la frustración. Con que ciertas cosas no sean como nosotros deseamos.
  • Una actitud optimista y positiva ayudará también a superar este periodo de adaptación de una forma más rápida y llevadera.

Si estos sí­ntomas persisten durante más de un par de semanas aconsejo que te pongas en manos de un profesional (médico, psiquiatr­a o psicólogo).

 

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