Infantil

La infancia es una de las etapas más importantes de las personas, pues es en ella en la que se crean los cimientos de nuestra personalidad, nuestro autoconocimiento, tenemos nuestros primeros contactos con otros niños… es una etapa de cambios y aprendizajes, provocando ciertos problemas sino nos adaptamos correctamente. 

En la terapia con los niños realizamos juegos y actividades que les facilitan expresar sus emociones, sus problemas, sus preocupaciones… y que a su vez les permiten aprender estrategias para poder hacerles frente.

También es importante el trabajo con padres, hermanos, cuidadores directos… pues son su principal fuente de aprendizaje, es decir, los niños aprender por observación de las personas más significativas para él. Además de trabajar sus preocupaciones y dudas acerca del desarrollo de los niños.

 ¿Qué dificultades atendemos en consulta?

Problemas de conducta: durante el desarrollo evolutivo de los niños es normal que, en ocasiones, se detecten conductas agresivas, desafiantes, de oposición o desobedientes. Las pautas educativas habituales suelen erradicar estos comportamientos, pero en algunos niños estas conductas se mantienen en el tiempo y aumentan su frecuencia e intensidad a medida que el niño va creciendo, en estos casos es importante una intervención temprana para evitar que evolucione a un problema más grave en la adolescencia.

Dificultades de aprendizaje: Término utilizado para referirse a un grupo heterogéneo de trastornos que se manifiestan por dificultades significativas en la adquisición y uso de la escucha, habla, lectura, escritura, razonamiento o habilidades matemáticas. Estos trastornos son intrínsecos al individuo, se suponen debidos a la disfunción del sistema nervioso central y pueden ocurrir a lo largo del ciclo vital. 

Hábitos de estudioTener unos correctos hábitos de estudio son predictores de buenos resultados académicos. ¡Es importante aprender a aprender!

Problemas de sueñoLos niños no son ajenos a los problemas de sueño. Los problemas nocturnos en la familia (conseguir que se vayan a la cama o que se queden en ella) son frecuentes en muchas familias. Las parasomnias (terrores nocturnos, pesadillas), la ansiedad provocada por la separación y el insomnio causado por malos hábitos, el estrés, enfermedades, algún medicamento o la sobreexcitación son causas suficientes para alterar el sueño, que puede darse en cualquier familia en cualquier momento.

Habilidades sociales: Son un conjunto de conductas que nos permiten interactuar y relacionarnos con los demás de manera efectiva y satisfactoria. Son fundamentales en el desarrollo infantil, que el niño sea capaz de relacionarse con sus compañeros, expresar sus emociones y experiencias, de iniciarse en el progreso de su independencia y autonomía… Todos estos comportamientos sociales, tanto positivos como negativos, van configurando el patrón de conducta que va a tener el niño para relacionarse con su entorno. Es importante que si se observa algún tipo de déficit se inicie un entrenamiento en Habilidades Sociales, ya que éstas no mejoran espontáneamente con el paso del tiempo, sino que incluso se pueden deteriorar si provocan rechazo o indiferencia de los compañeros o adultos significativos.

Autoestima: La autoestima es saber cómo somos (autoconcepto), aceptando que tenemos aspectos buenos y otros mejorables. Es la sensación gratificante de querernos y aceptarnos globalmente. No es narcisismo, sentimiento de superioridad ni engreimiento, ya que la autoestima te hace ser consciente de las carencias y fortalezas propias y de los demás. Una buena autoestima es importante ya que puede considerarse la clave para la formación personal, el aprendizaje, las relaciones satisfactorias, la autorrealización (desarrollo del propio potencial) y la felicidad de los individuos.

Déficit de atención, con o sin hiperactividad: es un trastorno de origen neurobiológico que se caracteriza por déficit de atención, impulsividad, y/o hiperactividad excesiva. Todas estas características son normales en cualquier niño, pero en el caso de niños con TDAH se dan con mayor FRECUENCIA E INTENSIDAD y pueden interferir en su proceso de aprendizaje y/o en sus relaciones sociales. Estos problemas aparecen antes de los 7 años y se manifiestan en dos o más ambientes como, por ejemplo, en casa y la escuela.

Celos: pueden definirse como un estado subjetivo caracterizado por una sensación de frustración al creer que ya no somos correspondidos emocionalmente por las personas queridas (padres, parejas…) o, al menos, con la intensidad y frecuencia que deseamos o necesitamos. Muchas son las causas que pueden disparar los celos. En la infancia es habitual la aparición de celos tras el nacimiento de un hermanito.

Comunicación padres-hijo: La comunicación nos sirve para establecer contacto con las personas, para dar o recibir información, para expresar o comprender lo que pensamos, para transmitir nuestros sentimientos, comunicar algún pensamiento, idea, experiencia o información con el otro, y para unirnos o vincularnos a través del afecto y de la empatía. Un buen clima familiar facilita la comunicación y la confianza entre niños y adultos, entre padres e hijos.

Adicciones: El consumismo y las nuevas tecnologías marcan algunas de las adicciones de los niños. La adicción tecnológica surgen a partir de los tres años de edad del niño, ya que muchos padres utilizan estos medios como sedantes o chupetes electrónicos para mantenerlos tranquilos, logrando que estos pierdan actividad social con otros niños (deporte, juegos didácticos, etc.).

Miedos: Todos los niños tienen miedo a algo, padecen y experimentan numeroso miedos, unos a la oscuridad, otros a la separación de la madre, a personas extrañas, a los médicos. Pueden ser muchas cosas las que provocan este sentimiento pero, con un poco de ayuda, los niños podrán superar esta etapa sin problemas.

Pedagogía Terapéutica: Realizamos evaluación e intervención psicopedagógica tanto en la etapa de la primera infancia como en Primaria y Secundaria. Se realiza una intervención directa con el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, a fin de corregir o paliar las dificultades que presenten, además de orientar y asesorar a la familia sobre las pautas de actuación con la niña o el niño dentro del hogar.