Infanto-juvenil, Psicología

RABIETAS

Vamos a ponernos en situación:

Vas a comprar a un gran supermercado y tu hij@ quiere que le compres un juguete que le ha gustado, le contestas que no y la reacción del niñ@ es llorar, tú sigues firme en tu respuesta, entonces el niñ@ se tira al suelo, llora más fuerte y patalea, la gente empieza a mirar, tú te empiezas a poner roja ….

¿Qué haces? ¿Le compras el juguete y se calla? o ¿No se lo compras y haces frente a la rabieta? Si tu respuesta ha sido comprarle el juguete, estás cometiendo un error, el niño va a aprender que cada vez que quiera algo solo ha de ponerse a llorar, patalear… para conseguirlo, estás reforzando esa conducta. En cambio, si no se lo compras, aunque te haga pasar un mal momento ahora, al final aprenderá que así no se consiguen las cosas ¿Qué has de hacer en estos casos?.

Ante las rabietas hemos de seguir 5 pasos:

  1. Escuchar: La base de las rabietas es el sentimiento de frustración, escucha los motivos. En el ejemplo anterior, el inicio de la rabieta es la frustración de no conseguir el juguete que tanto le ha gustado.
  2. Comprender: Ponte a su altura, mírale a los ojos y hazle entender calmadamente que entiendes su enfado.
  3. Explicar: explícale con palabras sencillas que esa no es la mejor forma de reaccionar aunque es la que conoce. Siguiendo con el ejemplo, explícale que ya tiene muchos juguetes y que no se puede comprar un juguete cada vez que se va a hacer la compra.
  4. Proponer: proponle una respuesta alternativa. En este caso, se le puede proponer al niñ@ que para poder comprar el juguete ha de reunir 10 pegatinas verdes que irá consiguiendo a medida que vaya haciendo unas tareas. Trabajaran este punto al llegar a casa.
  5. Refuerza: cuando se calme, refuérzale, esto le ayudará a comprender que es mejor estar calmado.

Puede ser, que al principio haya un «estallido de respuesta» por parte de tu hijo, es decir, que sus rabietas aumenten, es aquí donde debéis de mantener la calma, ser más firmes y constantes en los pasos, poco a poco tu hij@ aprenderá que las rabietas no son la mejor solución.

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